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Decálogo del criminólogo

octubre 22, 2020
Decálogo del criminólogo

La criminología es el estudio del delito desde una perspectiva social. Es el estudio no solo del crimen en general, sino también del impacto que tiene el crimen en la sociedad, las causas del crimen y las personas que lo cometen.

El enfoque del estudio es determinar qué hace que las personas cometan delitos o actúen de manera criminal.

1- La tríada de manifestaciones: Humanas, explicativas y culturales de las conductas antisociales, es la función del criminólogo.

El o los desviados sociales son problemas reales que requieren de la atención del criminólogo, en virtud de que deben ser para él semejantes que sufren, que se encuentran en circunstancias adversas.

El profesional buscara la verdad de su actuar, y un objeto de trabajo para ganar el pan, dado que la actividad criminológica no es un apostolado, o pura sabiduría, tampoco una industria: Es función concurrente.

El bien es un deber; el saber una obligación; el honorario un derecho.

2- Los ideales combinados con la misión no son suficientes, la ejecución de los mismos debe traducirse en una realidad.

Para ello, el criminólogo se infringirá como intelectual, se hará respetar como persona de calidad e infundirá confianza por su conducta.

Será un profesional eficiente y diligente; económicamente sabrá el valor de la equidad; en lo social, real y sin subjetivismos; en su vida honrado. En el saber basará el conocimiento de la verdad.

3- El desviado Social es un ser que acude a él no por convicción, (como el enfermo al médico). sino por obligación o necesidad.

Por lo tanto, es un individuo en desventaja en circunstancias especiales, por lo que deberá ganarse su confianza; ganada ésta, esa fe le compromete.

En el desempeño no hay categorías, todos los hombres somos iguales ante la ley.

Criminólogo
Criminólogo
4- En la práctica profesional privarán ante todo los conocimientos, no olvidando que lo primero es no dañar.

El quehacer criminológico es dar cuenta al legislador de que es la criminalidad; cómo se presenta y cuáles son las causas influyentes en la misma, es decir brindar un cuadro completo de su origen y diagnóstico. Es el compromiso con la sociedad.

5- El criminólogo fundará su síntesis criminológica en los conocimientos científicos imperantes, desechando toda idea de mercantilismo.

El dinero es secundario. Las ideas, los valores, y el modelo que de cada criminólogo son únicos, fundaran su síntesis correspondiente a sus conocimientos y según ellos el dinero es lo de menos.

6- El criminólogo, será atento y correcto con sus compañeros.

Callará siempre sus defectos y errores (a no ser que exista disposición judicial en contrario), por decencia no atropellará sus derechos; por solidaridad cubrirá sus faltas; si hay algo que corregir en ciencia y conciencia, lo hará sin que trascienda; ausente o en público nunca calificará su trajo o juzgará su conducta; entre todos habrá reciprocidad.

Es punible criticar por malevolencia, antipatía, presunción o vanidad.

Una persona mesurada no llama la atención por su aspecto, sus actos o sus declaraciones. Un individuo discreto callará con sus colegas y amigo sobre sus errores, y nunca juzgará a su cliente.

7- No es honrado asegurar idoneidad en tratamientos preestablecidos en las instituciones encargadas de la ejecución de las penas.

Ya que induce a trabajar con engaños y mentiras, en perjuicio de la clase más desprotegida dada la importancia del control de la criminología, con las disciplinas penitenciarias pues sin ella no se podrían informar de los resultados obtenidos por las penas y las medidas de seguridad en sus aplicaciones, consecuencias y resultados.

Pues pocas veces las penas cumplidas en establecimientos impropios resultan ser un factor criminógeno de primer orden.

Las penas en las instituciones encargadas no son siempre honradas, siempre hay corrupción y mentiras, en dañar a los más desprotegidos las medidas de seguridad en sus aplicaciones, consecuencias y resultados, pues no pocas veces muchas penas son cumplidas.

Delito
Delito
8- Se acude, se llama y remunera al criminólogo para encomendarle la vida de los desviados sociales, en circunstancias especiales (el delito).

Para diagnosticar tiene que trabajar, estudiar y pensar; llevará todo esto a su debido efecto sin dar mayor preponderancia a cosas ajenas, extrañas a la criminología.

Su papel en el mundo es el diagnóstico criminológico, el cual tiene un aspecto social a través del cual servirá a su país; se esforzará por hacer ciencia, en velar por el nombre y prestigio de su gremio; sin egoísmo, con desprendimiento, honrará su profesión.

9- Para ser querido y respetado, el criminólogo será estudioso.

Porque de su saber dependen, los éxitos o fracasos de tal o cual sistema penitenciario, el tratamiento o seguimiento de los desviados sociales en circunstancias especiales (el delito), de su saber dependen la salud mental del criminal, la eficacia o ineptitud en la capacitación del personal.

No olvidará los miramientos y atenciones que deba a sus compañeros, pero será severo con el charlatán, porque es un peligro social.

10- Gobernarán al criminólogo los principios no las conveniencias; vive de su saber; no venderá su pronóstico criminal.

Es decir, de peligrosidad criminal o probabilidad de que alguien que ya cometió una infracción vuelva a cometer otra. Trabajará con cerebro y corazón, no con frialdad y mecanismo.